El Mundial 2026 se presentaba como la oportunidad perfecta para superarse, pero la historia reciente ha vuelto a golpear con fuerza. Para la selección de Túnez, la Copa del Mundo no es solo un torneo de fútbol; es un examen psicológico que arrastra desde hace casi medio siglo. A pesar de ser uno de los países africanos con más presencias en la máxima cita del balompié, las Águilas de Cartago comparten un doloroso récord: Túnez nunca ha pasado de la fase de grupos en sus seis participaciones previas.
🚨 Hervé Renard n’a souhaité apparaître aux côtés d’aucun dirigeant de la FTF lors de sa conférence de présentation, qu’il perçoit comme des poisons pour le football tunisien.
— Noussour 🇹🇳 (@NoussourTN) June 17, 2026
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El peso de la historia: Intentos en la primera ronda
Para entender la frustración del fútbol tunecino, es necesario mirar hacia atrás. Desde su histórico debut en Argentina 1978, donde se convirtieron en el primer equipo africano en ganar un partido mundialista al vencer a México.
Pasaron por Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006 sin lograr el objetivo. En Rusia 2018 y Qatar 2022 mostraron destellos de gran fútbol, incluyendo una histórica victoria ante Francia hace cuatro años, pero el resultado final fue el mismo de siempre.
Mundial 2026: Terremoto tras el debut ante Suecia
El inicio del camino en este Mundial 2026 ha sido catastrófico. La dolorosa goleada 5-1 sufrida ante Suecia en el partido inaugural dejó al descubierto las graves carencias defensivas del equipo. La reacción federativa no se hizo esperar: Sabri Lamouchi fue destituido de forma fulminante en el banquillo.
En un movimiento inédito y de altísimo riesgo para intentar enderezar el rumbo en la Túnez fase de grupos, la directiva ha contratado a Hervé Renard. El estratega francés, un auténtico trotamundos y especialista en obrar milagros con selecciones africanas y árabes, asume el mando con el torneo ya en marcha.
Japón y Países Bajos: Las dos finales que restan
El margen de error para las Águilas de Cartago se ha reducido a cero. Para romper la racha negativa y no quedar fuera en la Túnez fase de grupos, el combinado africano debe sumar puntos de manera urgente en sus próximos dos compromisos:
- El choque ante Japón: Una selección asiática caracterizada por su orden táctico, velocidad extrema y transiciones rápidas que exigirá máxima concentración.
- El cierre ante Países Bajos: Uno de los gigantes europeos y claro favorito a liderar la zona, lo que representa sobre el papel el examen más complejo.
¿Es el factor psicológico el verdadero enemigo de Túnez?
Hervé Renard es consciente de que su trabajo en los próximos días será más psicológico que táctico. Si logra liberar a sus jugadores de la presión histórica, Túnez todavía cuenta con argumentos futbolísticos para competir. Las próximas jornadas dictarán sentencia: o se consuma otro fracaso prematuro en la fase de grupos o asistiremos al nacimiento de una nueva era para el fútbol de Cartago.





