Suiza: el impulso de Xhaka para hacer historia

El capitán de la selección helvética habla antes del inicio del Mundial de su Suiza, que competirá en el Grupo B junto a Qatar, Canadá y Bosnia.
Suiza: el impulso de Xhaka para hacer historia

Si hubiera que encontrar una palabra para describir a Granit Xhaka, sin duda sería calma.
Este será su cuarto Mundial, tras Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.
En total suma 12 partidos en la máxima competición de selecciones, y lleva el brazalete de capitán desde 2019, con una capacidad de liderazgo que el ex del Arsenal siempre ha llevado al campo.
«He sido afortunado y privilegiado de jugar junto a grandes jugadores y para un equipo que ha alcanzado muchos logros en los últimos años. No está garantizado que puedas participar en cada fase final de las competiciones», declaró el jugador de 33 años a la FIFA.

La vida de Xhaka no siempre ha sido idílica.
Sus orígenes están marcados por la huida de sus padres desde la antigua Yugoslavia para construir una vida en Suiza, concretamente en Basilea.
El capitán tiene claras sus raíces balcánicas, pero la posibilidad de representar nuevamente a su selección con el brazalete lo llena de orgullo.
«Esto me hace sentir orgulloso y feliz», afirmó. «Nunca olvidas todo el trabajo que hiciste de niño. Uno de mis sueños se ha hecho realidad

Granit Xhaka ha siempre demostrado que en la vida nunca se rinde, aceptando desafíos constantes y superando obstáculos.
La decisión más reciente ha sido dejar el Leverkusen, con el que levantó la Europa League bajo la dirección de Xabi Alonso, para pasar al Sunderland en la Premier League. Un regreso a Inglaterra, después de su etapa con la camiseta del Arsenal.
Allí también le fue entregado el brazalete de capitán, una prueba más del liderazgo que sin duda no le falta al centrocampista.
«He aceptado un desafío enorme y muchas personas me criticaron por pasar de un club de Champions League a un equipo recién ascendido. Pero yo soy una persona a la que le gusta asumir riesgos. Me encantan los desafíos, no solo en el campo, sino también fuera de él».

Una elección que sin duda ha dado la razón al futbolista suizo, con la permanencia lograda con la camiseta blanco-roja. Pero no solo la permanencia: en la última jornada, con un giro de guion espectacular, lograron una histórica clasificación a la próxima Europa League.
«Mientras tenga esa hambre de levantarme cada día y mejorar, me verán en el campo», declaró el “general” del mediocampo, reflexionando sobre su filosofía de vida».

A pesar de la coraza de dureza que muestra en cada ocasión ante las críticas y los momentos difíciles, Granit Xhaka admite que tiene supersticiones y rituales antes de saltar al campo.
«Siempre empiezo vistiendo primero el lado derecho del cuerpo: espinillera, media y bota derecha», y además sigue sintiendo mariposas en el estómago antes del inicio del partido. «No es miedo, es más bien adrenalina. Mientras sienta esa sensación, soy feliz. Cuando desaparezca, entonces ya no estaré aquí».

El primer gran objetivo de la selección suiza será superar con facilidad la fase de grupos. Teniendo en cuenta que se disputará el pase a los octavos con Canadá, Qatar y Bosnia, no debería ser complicado obtener el billete para la fase final del torneo.
«Es una obligación para Suiza y para nosotros como equipo», estas fueron las palabras del capitán al ser preguntado si el objetivo es alcanzar los octavos de final. Luego añadió: «Me gusta soñar y sueño en grande. No diré la palabra que me pasa por la cabeza en este momento. Pero se puede soñar, está permitido y es bueno hacerlo».

No está claro cuál es la palabra que tiene en mente Granit, pero una cosa es segura: como ha demostrado a lo largo de su carrera, sudará y honrará la camiseta del país que lo acogió cuando lo necesitaba.
Siempre con el mismo imperativo: los octavos de final y, una vez alcanzados, competir de tú a tú en cada partido para demostrar el verdadero valor de la selección de la que lleva el brazalete.

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