Ahora empieza la verdadera Liga del Málaga

Tras un inicio de máxima exigencia, al Málaga le llega ahora su verdadera Liga.
Once del Málaga en el Bernabeu

Tras un inicio de máxima exigencia, con dos visitas al Atlético de Madrid y al Real Madrid, el conjunto blanquiazul afronta ahora el tramo en el que realmente deberá empezar a medir sus fuerzas con sus rivales directos

Hay derrotas que duelen y derrotas que enseñan. Y para el Málaga, las tres primeras jornadas de su regreso a Primera División deben entenderse desde esa perspectiva. El calendario quiso poner a prueba al conjunto blanquiazul desde el primer día, obligándole a visitar el Metropolitano en su estreno y, apenas dos semanas después, el Santiago Bernabéu. Dos de los escenarios más complicados de todo el campeonato, dos gigantes del fútbol español y dos partidos que, desde el momento en que se conoció el calendario, estaban marcados en rojo.

Visitar al Atlético y al Real Madrid en las tres primeras jornadas no es, precisamente, el calendario soñado para un recién ascendido. Son dos partidos en los que puntuar se convierte en una tarea mayúscula y en los que cualquier error puede acabar siendo castigado.

El Málaga sabía desde el principio que estos encuentros exigían un nivel de concentración y competitividad máximo. Y aunque los resultados no hayan acompañado como se esperaba, el contexto también importa. No es lo mismo perder puntos ante dos de los grandes de la competición que hacerlo contra rivales con los que, previsiblemente, se disputará la permanencia.

Si algo ha demostrado este comienzo de campeonato es que no será en los grandes estadios donde el Málaga deba decidir su temporada. Su campeonato estará, sobre todo, en los enfrentamientos ante aquellos equipos con los que compartirá objetivo, presión y necesidad de sumar.

La visita al Metropolitano y el viaje al Bernabéu eran dos exámenes extraordinarios. Lo que viene a partir de ahora son los partidos que realmente marcarán el camino. Los encuentros en los que cada punto tendrá un valor enorme y en los que el Málaga deberá empezar a construir la permanencia.

El equipo necesita transformar las buenas sensaciones en resultados. Necesita hacerse fuerte en La Rosaleda, competir de tú a tú contra sus rivales directos y, sobre todo, empezar a sumar victorias.

En una temporada tan larga como la de Primera División, los puntos que se escapen en septiembre pueden acabar pesando tanto como los que se consigan en primavera. Por eso, cada partido a partir de ahora adquiere una dimensión diferente. La Rosaleda tiene que volver a ser uno de los grandes argumentos del Málaga. El apoyo de su afición puede convertirse en un factor diferencial, especialmente en esos encuentros en los que la igualdad será máxima y los pequeños detalles acabarán decidiendo el resultado.

El Málaga no puede permitirse que el inicio de calendario sirva como excusa. Al contrario: debe utilizarlo como aprendizaje. Haber pasado ya por dos de las plazas más complicadas de la categoría permitirá afrontar lo que viene con una referencia clara del nivel que exige Primera.

La adaptación será clave, porque la Primera División no se gana en el Bernabéu ni en el Metropolitano. La permanencia se construye en los partidos de cada semana, en los duelos igualados, en las tardes de La Rosaleda y en la capacidad de competir cuando el rival tiene el mismo objetivo.

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