El Girona se juega la vida en una última jornada de infarto

LaLiga llega a su última jornada convertida en un auténtico caos por la permanencia. Cinco equipos siguen implicados en la lucha por evitar el descenso y varios de ellos afrontarán una final directa con el miedo instalado en el cuerpo. Girona, Elche, Osasuna, Levante y Mallorca jugarán noventa minutos que decidirán toda una temporada.

Entre todos ellos, el Girona aparece como uno de los equipos más presionados emocionalmente. El conjunto de Míchel ha vivido un curso muy irregular, marcado por demasiados altibajos y una tensión competitiva constante durante toda la segunda vuelta. Sin embargo, los gerundenses llegan con una ventaja clave: dependen de sí mismos.

La ecuación del Girona es simple. Si gana al Elche en Montilivi, seguirá en Primera División. Un duelo directo que se ha convertido en una auténtica final para ambos conjuntos. El empate o la derrota podrían arrastrar al conjunto catalán a mirar otros campos y entrar en una peligrosa carambola de resultados.

El Levante parte como el equipo aparentemente más tranquilo. Los granotas son decimoquintos con 42 puntos y visitan al Betis en Sevilla sabiendo que un empate les garantiza matemáticamente la permanencia. Incluso perdiendo podrían salvarse, aunque ahí entrarían múltiples combinaciones difíciles de imaginar. Solo bajarían si caen ante el Betis, el Girona derrota al Elche, Osasuna puntúa en Getafe y el Mallorca no gana al Oviedo. Una cadena de resultados muy improbable, aunque en una última jornada todo puede pasar.

Más ajustada parece la situación de Osasuna. El equipo navarro, también con 42 puntos, viaja al Coliseum para enfrentarse al Getafe con una premisa muy clara: si puntúa, seguirá en Primera. El problema es que una derrota podría meterles de lleno en el desastre.

Los rojillos únicamente descenderían si pierden en Getafe y, además, el Girona vence al Elche y el Mallorca derrota al Oviedo. Una posibilidad que hace semanas parecía imposible, pero que ahora mantiene a todo Pamplona pendiente de una última noche agónica.

El Elche, por su parte, afronta seguramente el partido más dramático de toda la jornada. Los ilicitanos marcan ahora mismo la salvación con 42 puntos, pero tienen que visitar Montilivi en un duelo directo contra un rival que también se juega la vida. El escenario es claro: si puntúan, estarán salvados.

En cambio, si pierden ante el Girona, necesitarán ayuda externa. Podrían salvarse si el Levante cae en Sevilla, Osasuna suma en Getafe y el Mallorca no gana. También tendrían otra vía si Levante y Osasuna pierden y, además, el Mallorca derrota al Oviedo.

Precisamente el conjunto balear es quien más difícil lo tiene. El Mallorca llega decimonoveno con 39 puntos y necesita un auténtico milagro para mantenerse en Primera División. Solo le sirve ganar al Oviedo y esperar una combinación muy concreta: derrota de Osasuna en Getafe, derrota del Elche frente al Girona y que el Levante puntúe ante el Betis.

Cinco equipos, cuatro partidos y una última jornada donde cualquier gol puede cambiarlo absolutamente todo. Nervios, cuentas, transistores y presión máxima. La permanencia se decidirá al límite.

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