El verano de 2022 fue muy importante para el proyecto liderado por Joan Laporta y Xavi Hernández. El club hizo uno de los mejores mercados de la última decada con fichajes como Christensen, Raphinha, Kessie o Kounde. Aunque sin ninguna duda, el traspaso que marcó aquel verano fue el de Robert Lewandowski. El polaco llegó procedente del Bayern de Munich como una auténtica estrella. Después de cuatro años, se va como una leyenda y como el 9 que cambió la historia reciente del Barça.
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«Creo que el club está en el buen camino para volver a la cima y mi objetivo en el Barça está claro: ganar trofeos«, declaró Lewandowski como culé por primera vez. Su meta era clara: devolver al conjunto blaugrana en lo que es, un equipo ganador. El Barça venía de los peores años de su historia con problemas financieros, sin ganar títulos y arrastrándose por Europa. Robert fue el inicio del cambio de ciclo.
Pese a sus 33 años, Lewandowski llegó al Barça en plenas condiciones físicas e ilusionó a todo el barcelonismo. Tanto que llenó el Camp Nou en su presentación. En su primera temporada ya devolvió al club a la cima de España con los títulos de La Liga y la Supercopa de España, ambos trofeos ganados al Real Madrid. Además, marcó 30 goles ese curso.
Lewandowski, una figura que trasciende de los goles
La profesionalidad de Lewandowski, sus goles y su juego enamoraron a unos aficionados culés que venian de decepciones año a año. El barcelonismó fijó sus ojos en el polaco, y sin esperarlo, Robert se enamoró de Barcelona, de su tierra y de sus gentes. «Catalunya es mi lugar en el mundo», confesó el 9 blaugrana en su despedida.
El último adiós de Robert Lewandowski a la afición culer 🎤🥹 pic.twitter.com/CJ3yVrcL3z
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El Barça es más que un club. Y lo es por personas como Lewandowski, uno de los mejores nueves del siglo en Europa, que lo había acoseguido todo y llega a un Barça en ruina para reconstruirlo. No tan solo lo ha logrado, sino que ha declarado que este club ha sido la etapa más increíble en su carrera. Con los años se valorará la figura de Lewandowski, pero trasciende y va más allá de los goles.
119 goles y 24 asistencias en cuatro años. Tres ligas, tres Supercopas, una Copa del Rey y una espinita, la Champions. Llegó, devolvió al Barça donde se merece y a la altura del club que es y se fue. Lewandowski se ganó el corazón de todos los aficionados blaugranas. Vino como una estrella y se va como una leyenda. Como diría el polaco: «Una vez culé, siempre culé«.






