Si hace 4 meses nos dicen que a 21 de junio España se estaría jugando pasar la fase de grupos ante Arabia Saudí porque se empató contra Cabo Verde, alguna risa se combinaría con la incredulidad que estaríamos sintiendo. Tampoco es momento de a echar culpas, ya que durante toda la semana ya han corrido auténticos ríos de tinta señalando desde a de la Fuente hasta al utillero.
No hay margen de error, el Mundial comienza hoy para España. Hay que ganar y dejar buenas sensaciones para dejar claro que lo de Cabo Verde fue el golpe necesario para bajar los aires de favoritos que nos gastábamos todos y que al final provocaron el efecto contrario en unos jugadores llevados por la parsimonia y un exceso de sobradura que en estos torneos se paga caro.
De la Fuente agitará el avispero en busca del vértigo perdido
Arabia Saudí no es una superpotencia. La selección de Donis demostró contra Uruguay ser un equipo simplón. Comprometido, pero que tampoco reformula el libreto que ya usó Cabo Verde para rascar el empate. Ante Uruguay empataron tras aprovecharse de un error de Muslera y se encerraron atrás. A pesar de ello los de Bielsa empataron y tuvieron ocasiones para ganar.
Contra España buscarán hacer lo mismo. Habrá que romper el candado, y de la Fuente ha trabajado para ello. Veremos variaciones en los laterales, con Pedro Porro o Grimaldo sustituyendo a Llorente o Cucurella y la entrada de Dani Olmo, que contra Cabo Verde tardó 3 minutos en hacer algo diferente y confirmar que no debió ser suplente. Además, Lamine Yamal será titular. Tras salir al rescate ante Cabo Verde, el de Mataró confirmó a TVE que está “para 50 minutos o 1 hora”. Su amplitud es más que necesaria, España tiene que volver a las bases que de la Eurocopa para ganar. Además puede haber novedades en el centro del campo. Ante rivales que se hunden el centro del campo con Fabián y Rodri en la base con Pedri de mediapunta no funciona.
Seguir la racha invicta y mejorar el registro en mundiales
España lleva 32 partidos sin perder, cifras de equipo histórico, pero a estas alturas es una cifra opacada por el registro en los mundiales. Desde 2010 solo se han ganado 3 partidos ante rivales de “ribetes menores” digamos: Australia, Irán y Costa Rica. Hay que comenzar a sumar victorias para poder dejar este dato atrás y generar confianza en el grupo. Estamos ante el partido de Honduras de 2010, el de Irlanda en 2012 o, si queremos ejemplos de otras selecciones, el partido de Argentina ante México en 2022. Duelos que supusieron un cambio de registro, de mentalidad y de creencia en que el colectivo podía conseguir éxitos. Ni antes de Cabo Verde esta selección era la Brasil del 70 ni ahora es una que viene de paseo. El cartel de favorito pesa, pero hay que demostrar esa “rabia” que de la Fuente definió que tienen los jugadores ahora mismo y transformarla en inercia positiva.






