En la victoria por 2-0 de los hombres de Pochettino sobre Australia, Alex Freeman no solo marcó su primer gol en el Mundial, sino que también siguió los pasos de su padre campeón del Super Bowl.
En el minuto 43 del partido contra los australianos, el defensa se presentó en el área rival rematando de cabeza un balón que se coló por detrás de Patrick Beach.
Una historia especial, considerando que su padre, Antonio, era una estrella de los Green Bay Packers.
🚨🗣️ Mauricio Pochettino: "Alex Freeman has the potential to be one of the BEST players in his position." 🇺🇸💎 (@FOXSoccer)
— EuroFoot (@eurofootcom) June 22, 2026
Freeman is 21-years-old and currently plays for La Liga club Villarreal. ✅ pic.twitter.com/vZHqGSRFoi
La primera alegría de Alex Freeman con la selección nacional
Alex está escribiendo su propia trayectoria en un deporte que, sin duda, no está al mismo nivel que el baloncesto, el béisbol y el fútbol americano en Estados Unidos. Dio sus primeros pasos en las categorías inferiores del Orlando City, sin llegar nunca a destacar especialmente.
Aquel año entra en el MLS All-Star, disputando el All Star Game de la liga y ganando el premio al mejor jugador de la temporada.En 2026 llega su fichaje por Europa con el Villarreal.
Y unos meses después, gracias a sus actuaciones, la llamada de Pochettino para el escenario más importante.
Una ascensión fulgurante la de Alex. Desde las categorías inferiores de Orlando, hasta el primer equipo, pasando por la Liga española y ahora su primer gol en un Mundial.
El gol contra Australia es, por tanto, la culminación de un recorrido de duro trabajo combinado con las cualidades físicas del defensa de 21 años.
Freeman destaca por su físico, buena velocidad y notables dotes ofensivas por la banda.
En sus últimas apariciones con la selección, Pochettino ha querido darle plena confianza, alineándolo como titular en seis partidos consecutivos.
El propio entrenador argentino ve en el lateral una arma secreta, un elemento importante de la actual estructura del equipo.
En una selección donde las miradas suelen estar puestas en McKennie, Adams o Pulisic, Freeman es ese jugador silencioso e incansable que puede marcar la diferencia.






