Getafe CF 1-1 RC Celta: un empate marcado por las pequeñas cosas que vuelven a condenar al Getafe

El Getafe no pudo pasar del empate ante el Celta en el Coliseum (1-1) en un encuentro que volvió a dejar la sensación de que al conjunto azulón se le escapan puntos por pequeños detalles. Los de José Bordalás se adelantaron en la primera mitad gracias a Martín Satriano, que volvió a encontrarse con el gol, pero el Celta reaccionó tras el descanso y encontró el empate en el minuto 57 por medio de Carl Starfelt.

La curiosidad del encuentro dejó una imagen prácticamente calcada en ambos tantos: los dos llegaron en la misma portería y tras un saque de esquina. Una circunstancia anecdótica, pero que vuelve a poner el foco en una asignatura pendiente del Getafe: los detalles en las áreas.

El Getafe encontró en Satriano una de las mejores noticias de la tarde. El delantero uruguayo volvió a marcar y recuperó una sensación que necesitaba después de varias semanas buscando ese momento. Su gol permitió a los azulones marcharse por delante al descanso y afrontar la segunda mitad con la ventaja en el marcador.

Sin embargo, el partido pedía algo más. Con el 1-0, el Getafe tuvo opciones para ampliar la renta y encarrilar definitivamente el encuentro, pero no consiguió hacerlo. Y cuando perdonas a un equipo que sigue vivo, cualquier acción puede cambiarlo todo. Así fue. El Celta encontró el empate en el 57 con Starfelt, precisamente tras una acción a balón parado. El conjunto gallego aprovechó una de esas situaciones que tantas veces deciden partidos igualados y volvió a poner todo en tablas.

El partido dio otro giro en el minuto 67 con la expulsión de Zaid Romero. Una roja muy rigurosa que dejó al Getafe con diez jugadores durante más de veinte minutos y condicionó completamente el tramo final del encuentro.

Soto Grado no tuvo una tarde especialmente permisiva con el conjunto azulón y varias decisiones terminaron generando malestar en el Coliseum. La expulsión de Romero fue, sin duda, la más determinante por el impacto que tuvo sobre el partido. Pero quedarse únicamente con el arbitraje sería demasiado sencillo. El Getafe tiene motivos para sentirse perjudicado por determinadas decisiones, pero también debe hacer autocrítica. Incluso antes de la roja había aspectos del juego que necesitaban mejorar.

Con un jugador menos, el Getafe tuvo que replegarse y sufrir durante el tramo final, ante un Celta que buscó aprovechar la superioridad numérica. Los azulones supieron mantener el empate y evitar que el conjunto gallego culminara la remontada, aunque también dejaron claro que hay aspectos que todavía necesitan ajustes.

La resistencia permitió al Getafe sumar un punto, pero la sensación vuelve a ser agridulce. El equipo compitió, pero no terminó de encontrar la manera de ganar un partido que tuvo de cara durante buena parte del encuentro.

El 1-1 deja al Celta todavía sin conocer la victoria y al Getafe con la sensación de haber dejado escapar nuevamente una oportunidad para sumar de tres. Los azulones compitieron, trabajaron y volvieron a demostrar esa capacidad para llevar los partidos al terreno que más les interesa, pero les faltó ese último paso. Los detalles vuelven a condenar al Getafe. Un balón parado, una ocasión que no termina en gol, una acción defensiva o una decisión arbitral pueden cambiar por completo el guion. Y en Primera División, esos pequeños márgenes terminan marcando diferencias.

El equipo necesita corregir determinadas carencias si quiere mantener el nivel competitivo que mostró en la previa de la Conference League. La exigencia será alta y no bastará únicamente con competir bien: habrá que ser más contundente en las áreas, minimizar errores y aprender a cerrar los partidos cuando están de cara. Porque el Getafe tiene argumentos para competir. Lo que necesita ahora es que esos argumentos se traduzcan en puntos.

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