Marruecos no es la misma de hace 4 años. El gran papel realizado en Catar por aquella selección liderada por Walid Regragui marcó un antes y un después. El crecimiento desde aquella semifinal ante Francia ha sido paulatino, apoyándose en las nacionalizaciones y una diáspora que se ha desarrollado en las canteras europeas.
4 años después, Francia y Marruecos se vuelven a encontrar, en lo que ya es un “derbi” en toda regla. Gane quien gane, en el país galo la gente saldrá a las calles a intentar celebrar la victoria, aunque algunos impresentables buscarán generar caos, como sucedió en 2022, donde los incidentes se saldaron con 266 detenciones. El gobierno francés se ha anticipado con un operativo que han calificado como “urgente” para “proteger el mobiliario urbano y a los ciudadanos”.
Se encuentran caras conocidas
Pero bueno, volviendo al terreno de juego. Será un “derbi” por todo lo que conocen entre ellos. A pesar de que Achraf y Brahim han hablado sobre “el fútbol de calle que tienen”, 19 de los 26, es decir, un 73% de la selección la forman jugadores nacidos o criados en Europa. Francia a Marruecos le aporta 6, el país que más aporta junto con España. Es el sonado caso por ejemplo de Ayyoub Bouaddi, que completó categorías inferiores en Clairefontaine pero finalmente en la absoluta eligió representar a sus orígenes, al igual que Issa Diop, Neil El Aynaoui, Redouane Halhal, Samir El Mourabet y Gessime Yassine.
“Les bleus” llegan con certezas y Mbappé luchando contra el racismo
Francia llega en un gran estado de forma. Aunque ganó por la mínima a Paraguay, supo bajar al barro que plantearon los “cazadores de utopías” de Gustavo Alfaro y competir sin sufrir. Ese “picante” ha provocado un escándalo mundial con toda la polémica que ha envuelto a la senadora con Mbappé, al que tildó de “camerunés colonizado, prepotente y feo” por no saludar a Orlando Gill al acabar el partido. Kylian después humillaría en redes a alguien que no merece ni ser mencionada en esta crónica.
A pesar de esto Mbappé llega en racha. Con 7 goles sigue en la carrera por la bota de oro. El capitán francés tendrá enfrente a su amigo y capitán marroquí Achraf Hakimi, con el que mantiene una gran relación como se ha visto multitud de veces, incluso con Kylian yendo a ver a su amigo en la pasada Copa de África.
Sobre el campo no hay amigos, y el lateral omnipresente será una de las amenazas a las que Deschamps tendrá que hacer frente. Para ello lo probable es que sitúe a un compañero de Hakimi como Barcola, que ya fue titular ante Paraguay y Suecia por su sacrificio defensivo, clave hoy para poder ayudar a Lucas Digne. Se esperan pocos cambios o ninguno, con Manu Koné de nuevo en la medular ante la baja de Tchouameni.
Marruecos tiene motivos para soñar a pesar de una baja clave
Enfrente la selección marroquí buscará batirse mano a mano. Tienen armas y argumentos para quitarle la pelota a los “bleus” y tener fases de dominio. El triángulo Bouaddi, El Aynaoui, Ounahi es sensacional de ver. Ellos 3, escudados por un Brahim que viene de dar 2 asistencias y la solidez defensiva de Mazraoui son razones para creer en la sorpresa. Además, si el partido se enquista y va a penaltis, Bono es probablemente el mejor cancerbero de la competición en esa instancia.
Lo único negativo es la posible baja de Ismael Saibari. El “falso 9” marroquí venía encachado con 3 goles consecutivos, pero tras los dieciseisavos ante Países Bajos, donde anotó el penalti decisivo, apenas duró 22 minutos ante Canadá. Ahora se tiran de los pelos ante un jugador que no había rotado ni contra Haití, ante los que también marcó. Su puesto lo ocupará Rahimi, que afinó puntería marcando el 0-3 ante Canadá. Otra duda es la de Chadi Riad, que arrastra problemas de rodilla pero que forzará para ser titular.
Árbitro argentino, polémica servida
Facundo Tello arbitrará, junto a su equipo completamente argentino, el partido de hoy. Igual que para los argentinos levantó sospecha la elección de François Leteixer como colegiado del Argentina – Egipto, ahora la polémica está servida, y Deschamps es conocedor de ello. “No le presto atención. Espero que el árbitro sea tan bueno como el señor Letexier y sus asistentes en otro partido. Francia tiene de rival a Marruecos, no el árbitro. Al contrario, él está ahí para hacer cumplir las reglas del juego de la forma más justa posible”, declaró Deschamps. En la misma línea Upamecano fue conciso: “no entraremos en ese juego”.
Sobre ese fondo de sospecha aparece el recurso rechazado de FIFA sobre Olise. El del Bayern recibió una tarjeta ante Paraguay tras un lance con Galarza, y la FFF pidió que se le retirara la amonestación aplicando la “doctrina Balogun”, pero el organismo ha declarado nulo el recurso.
El de hoy será un gran partido. Francia y Marruecos llegan en gran forma y lo sucedido en Catar alimenta aún mas una rivalidad que parece que será ya clásica en las copas del mundo.






