Uruguay ha sido siempre una anomalía futbolística. Un país sudamericano que por tamaño y población ha estado siempre a la sombra de su hermana rioplatense, la Argentina. En fútbol la cosa es distinta. El país charrúa ha sido una potencia, con 2 juegos olímpicos y 2 mundiales a sus espaldas. Uruguay en tiempo reciente ha sido objeto de crítica por las estrellas que tiene en su escudo, pero sin duda son el mejor reflejo posible de un país de 3,3 millones de habitantes que siempre ha tenido una selección competitiva y ha tenido grandes jugadores a lo largo de su historia.
La cantera portuguesa
Cabo Verde en cambio no ha tenido ese trasfondo futbolístico. El archipiélago cerca de la costa senegalesa más que una selección propia fuerte ha sido un caladero de futbolistas que han nutrido a la selección portuguesa. Históricamente lo hemos visto con otros países que, como colonias europeas han sacado jugadores históricos que lograron éxitos pero representando obviamente al país del viejo continente. Un buen ejemplo puede ser Surinam, colonia holandesa para la que pudieron jugar Ruud Gullit o Frank Rijkaard. Ellos representaron a Holanda, y posteriormente participaron en éxitos como la Eurocopa de 1988.
Algo así sucede en Cabo Verde, independizada de Portugal en 1975. Siempre ha tenido talentosos futbolistas que en vez de representar a la isla han hecho carrera en la selección portuguesa. De esta forma, jugadores como Nani, Nuno Mendes, Nelson Semedo, Renato Sanches, Gelson Martins, Ricardo Pereira o incluso Cristiano Ronaldo pudieron representar al archipiélago en la selección.
De ahí que la clasificación al Mundial fuera histórica. Con muchos jugadores de la diáspora y otros criados en la isla, como el ya histórico Vozinha. Un país de medio millón de habitantes que siempre ha tenido talento expropiado.
Uruguay, la que más futbolistas exporta por habitante
Cabo Verde ha tenido talento siempre en Portugal. Uruguay mientras lo ha podido nutrir y hacer crecer en casa, algo que hace más que cualquier país. Un estudio denominado “Proyecto Pantheon” que analiza la popularidad y relevancia de grandes futbolistas entre 1950 y 2015 situaba a Uruguay con 11,3 jugadores por 1 millón de habitantes, superando con creces a Croacia que tenía 4,81 futbolistas por cada millón y que también es un ejemplo de país pequeño con grandes deportistas a lo largo de la historia.
De ahí que lo que a priori parezca un partido más del Mundial. De estos que sobran y parecen un castigo culpa del paso de 32 a 48 selecciones. En realidad sea un duelo que nos demuestra que en los lugares más pequeños pueden salir grandes futbolistas que compitan en la competición más importante del deporte.






