La clasificación de España para la final del Mundial 2026 ha desatado una enorme polémica por el precio de las entradas para el partido decisivo que se disputará el próximo domingo en el MetLife Stadium.
Según el portal especializado SeatPick, la entrada más barata disponible para la final alcanza ya los 4.451 euros, mientras que las localidades más exclusivas superan los 128.000 euros. Las cifras han provocado la indignación de numerosos aficionados y también de la propia Real Federación Española de Fútbol.
Una vergüenza los precios de la final del Mundial que juega España.
— ⚽GOL SIN VAR ❌🖥️ (@GolSinVAR) July 15, 2026
🎟️ La más barata está en 4.000€ y la más cara en 128.000€
🗣️ Louzán, presidente de la RFEF: “Es una verdadera pena. Es algo que no se puede permitir. Hay muchos aficionados españoles, de clase media o clase… pic.twitter.com/D1lzurH3M4
Louzán muy crítico con la situación
El presidente de la Federación, Rafael Louzán, criticó duramente la situación en declaraciones a la Cadena SER. “Es algo que no se puede permitir. Hay muchos aficionados españoles, de clase media o clase baja, que hacen un esfuerzo muy grande para estar aquí”, señaló el dirigente, que también lamentó el elevado coste de los vuelos y los hoteles durante el torneo.
La escalada de precios se ha producido especialmente en el mercado de reventa oficial, supervisado por la FIFA, que aplica una comisión del 15 % sobre las operaciones. Durante los últimos días llegaron incluso a aparecer anuncios de entradas valoradas en cifras millonarias, aunque no se confirmó si llegaron a venderse.
Estos importes contrastan con los precios inicialmente establecidos por la FIFA para el torneo. Según el diario francés L’Équipe, las entradas oficiales para la final se distribuyeron en cuatro categorías con precios de 11.000, 5.500, 3.600 y 800 dólares. Sin embargo, a medida que avanzó la competición y aumentó la demanda, los valores en reventa se dispararon hasta alcanzar cifras récord.
La posibilidad de ver a España disputar una final de un Mundial ha generado una enorme expectación, pero también ha dejado a muchos aficionados fuera del alcance de unas entradas que, para la mayoría, resultan prácticamente inalcanzables.






