Francia 0-2 España: La Roja golpea con autoridad y se cita con la gran final

España ya está en la final después de imponerse por 0-2 a Francia en un encuentro en el que fue superior durante la mayor parte de los 90 minutos. El combinado de Luis de la Fuente castigó cada espacio, generó numerosas ocasiones para ampliar la ventaja y supo mantener la calma ante una selección francesa que apostó por endurecer el partido cuando el balón dejó de ser suyo. La clasificación tiene nombres propios, pero también un mensaje claro: esta España llega al partido decisivo en uno de sus mejores momentos.

El primer golpe llegó tras una acción de insistencia ofensiva. Lamine Yamal volvió a demostrar por qué es uno de los futbolistas más desequilibrantes del momento al provocar un penalti después de una gran jugada dentro del área. Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad desde los once metros y no perdonó ante Maignan, adelantando a una selección española que ya había avisado en varias ocasiones.

El tanto hizo justicia a lo que se estaba viendo sobre el césped. España monopolizaba la posesión con criterio, encontraba espacios entre líneas y obligaba a Francia a correr detrás del balón.

Lejos de conformarse con la ventaja mínima, la Roja siguió buscando la portería rival. El premio llegó en el minuto 58, cuando Pedro Porro culminó una gran acción para batir a Maignan y colocar el 0-2 que acercaba definitivamente el billete a la final.Incluso el marcador pudo ser más amplio.

España siguió generando peligro y encontró un tercer gol apenas unos minutos después, aunque la celebración quedó interrumpida por el fuera de juego de Lamine Yamal en el minuto 61.

Con el paso de los minutos, Francia fue perdiendo la batalla futbolística y optó por un juego mucho más físico. Las interrupciones constantes, las faltas y la agresividad marcaron buena parte del segundo tiempo, dificultando el ritmo que tanto beneficiaba a España.

La tensión fue creciendo hasta el tramo final, donde los franceses mostraron más frustración que capacidad para meterse de nuevo en el encuentro. España, por su parte, supo gestionar la ventaja con personalidad y sin renunciar a buscar el tercer tanto.

El desenlace del encuentro dejó una de las imágenes más comentadas de la noche. En el minuto 86, Kylian Mbappé vio la tarjeta amarilla tras una acción sobre Unai Simón que estuvo cerca de costarle la expulsión por su agresividad.

No cambió el rumbo del partido. España mantuvo el control hasta el pitido final y certificó una victoria tan trabajada como merecida. Con un fútbol valiente, ocasiones suficientes para lograr un marcador más amplio y una gran solidez colectiva, la selección española da un paso más hacia el gran objetivo y ya espera rival en la final.

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