Íñigo Pérez inicia su etapa en el Villarreal con un debut agridulce en El Sardinero

El técnico amarillo se estrena con un empate ante el Racing (2-2) después de que su equipo reaccionara a un 2-0 en contra, aunque reconoce que todavía necesita tiempo para terminar de implantar sus ideas

El Villarreal de Íñigo Pérez echó a andar oficialmente con un empate 2-2 ante el Racing de Santander en El Sardinero. Un punto con sabor agridulce para el nuevo técnico amarillo, que vio cómo su equipo fue capaz de reaccionar tras verse dos goles por debajo, pero también cómo tuvo que remar a contracorriente después de un inicio en el que no logró igualar la intensidad de un Racing impulsado por el regreso a Primera División.

El debut de Íñigo Pérez al frente del Villarreal llegaba en un escenario especialmente exigente. El Sardinero volvía a acoger un partido de Primera 14 años después y la ilusión de la afición cántabra se trasladó desde el primer minuto al terreno de juego. El Racing aprovechó ese impulso para ponerse 2-0 por delante, con el tanto de penalti de Andrés Martín y un espectacular gol de Sergio Martínez.

Cuando peor pintaban las cosas, el Villarreal encontró una respuesta inmediata. Pape Gueye y Nicolas Pépé marcaron dos goles prácticamente consecutivos antes del descanso para devolver al equipo al partido y establecer el 2-2 definitivo.

La reacción permitió al técnico madrileño rescatar uno de los aspectos más positivos de su estreno: la capacidad competitiva de un equipo que no se descompuso pese al golpe inicial. Tras el descanso, el Villarreal tuvo mayor presencia ofensiva y buscó completar la remontada, aunque el Racing resistió y terminó sumando un punto en su regreso a la máxima categoría.

Más allá del resultado, el encuentro sirvió para comprobar que la adaptación a la nueva etapa todavía está en proceso. Íñigo Pérez llegó al Villarreal este verano con la intención de implantar sus propias ideas después de su etapa en el Rayo Vallecano, y la pretemporada había dejado buenas sensaciones sobre la evolución del equipo.

Sin embargo, El Sardinero evidenció que trasladar esas ideas a la competición oficial requiere tiempo. El técnico defendió su apuesta por iniciar las jugadas desde atrás y restó importancia a errores puntuales, como el protagonizado por Juan Foyth en el segundo tanto racinguista, al considerar que forman parte de una propuesta que también busca generar ventajas desde la salida de balón.

Íñigo Pérez abandona Santander con sensaciones contrapuestas. El empate deja al Villarreal con un punto en su estreno liguero, pero la reacción después del 2-0 permite al entrenador extraer conclusiones positivas de un partido que puso a prueba a su nuevo proyecto desde el primer día.

El propio técnico calificó el punto como positivo y subrayó la necesidad de seguir “puliendo aspectos” y añadiendo elementos al juego del equipo. El Villarreal inicia así una nueva etapa con margen de mejora, pero también con una primera muestra de carácter ante la adversidad.

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