Australia y Egipto pugnarán por una vacante en octavos de final del Mundial. Mientras que «Los Faraones» esperan noticias sobre el estado físico de Salah, que llega al cruce entre algodones y podría empezar desde el banquillo, el combinado australiano buscará explotar su fortaleza física y su intensidad.
La titularidad de Salah, en el aire
El ya ex jugador del Liverpool, desde el martes, sufrió unas molestias musculares durante el partido frente a Irán (0-0). Así pues, y pese a que ha podido entrenar, la duda radica en si partirá de titular o si, en cambio, aguarda su momento desde el banquillo por precaución.
The road back begins… and the King is coming back stronger 👑🇪🇬#egyptnt#FIFAWORLDCUP pic.twitter.com/560G4puGq0
— Egypt National Team (@EgyptNT_EN) July 1, 2026
La realidad es que la carrera de Mo Salah es única a nivel de clubes. Ha conquistado los trofeos más prestigiosos del planeta y se ha forjado una figura legendaria a lo largo de la última década. Sin embargo, tiene la espinita clavada de no haber tocado metal con su país. Un gol de Aboubakar (Camerún) en el minuto 89 de la final le impidió levantar la Copa África en 2017 y en 2022 cayó ante Senegal en penaltis en última instancia de nuevo. En Mundiales, el combinado egipcio se marchó de Rusia sin ningún punto en 2018 y en 2022 no clasificó. Es por ello por lo que la victoria ante Nueva Zelanda (1-3), la primera de Egipto en una Copa del Mundo, fue tan especial.
Ahora el objetivo del 10 es sumar un triunfo en eliminatoria mundialista y pelear por el sueño de hacer algo más grande todavía. Además, según los registros de la federación del país, está a un solo gol de igualar a su entrenador, Hossam Hassan, como máximo artillero de la historia de Egipto (Hassan atesora 69 tantos y Salah 68).
Una Australia muy joven
Australia, por su parte, tratará de evitar que dicho anhelo cristalice. Cuentan con el equipo más joven entre todos los que han accedido a los dieciseisavos de final, con una media de 24,6 años de edad.
En la fase de grupos, se impusieron a Turquía en el primer partido (2-0). Fue el encuentro en el que mostraron su mejor cara. Su principal virtud es la capacidad de enrocarse en un bloque defensivo muy sólido, así como la explosividad en las transiciones. Irankunda, de 20 años, es el símbolo del relevo generacional del conjunto dirigido por Tony Popovic, el único representante de la Confederación Asiática a estas alturas del campeonato ( los «Socceroos no compiten como país de Oceanía a nivel futbolístico).
Los precedentes
Hasta la fecha, Australia y Egipto solo han medido fuerzas en dos amistosos: uno en 1987 en Corea del Sur y otro en 2010 en El Cairo. El primer duelo acabó en 0-0 y triunfo en penaltis de los australianos. En el segundo, el combinado nacional egipto venció por 3-0 en su casa.






