Inglaterra evitó una eliminación inesperada y terminó imponiéndose por 2-1 sobre RD Congo para avanzar a los octavos de final del Mundial 2026.
Un partido donde el conjunto europeo estuvo contra las cuerdas durante gran parte del compromiso, especialmente por el buen trabajo defensivo del cuadro africano.
La escuadra africana dio el golpe al abrir el marcador y mantuvo la ventaja durante cerca de 70 minutos, aprovechando las dificultades de un combinado inglés que nunca logró imponer un dominio claro pese a verse obligado a buscar el empate. El resultado mantenía en suspenso a uno de los favoritos del torneo.
Primero Kane de cabeza empató el partido y todo parecía que se alargaba a la prórroga, con un Congo muy bien replegado en el fondo y poco tiempo por delante.
Sin embargo, cuando el tiempo comenzaba a jugar en contra de Inglaterra, apareció su principal referente. A los 86 minutos, Harry Kane marcó un auténtico golazo de media vuelta y puso el balón en la escuadra.
El delantero se desmarcó con precisión dentro del área y, aunque el arquero alcanzó a tocar el balón, no pudo evitar la igualdad.
Con el impulso anímico del empate, los ingleses aprovecharon el desconcierto de su rival y lograron encontrar el gol que selló el 2-1 definitivo, dejando atrás el sufrimiento y asegurando su clasificación tras una remontada que evitó una de las grandes sorpresas de la Copa del Mundo.






